UNIVERSIDAD DE
SALAMANCA
MASTER EN
ESTUDIOS AVANZADOS EN FILOSOFÍA
ASIGNATURA: PROBLEMAS
DE INTERPRETACIÓN EN LA ESTÉTICA CONTEMPORÁNEA
Profesor: Dr. SIXTO CASTRO
Reflexión
sobre arte e interpretación en el cuerpo teatralizado, en diálogo con Joseph
Margolis en Placing artworks.
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Leyson Ponce Flores
Salamanca, 7 de marzo de 2013
Esta reflexión
pretende desde la lectura Joseph Margolis en
Placing artworks., hacer una interpretación de la danza neoexpresionista alemana una vez
que se instaura como una resignificación de las metáforas de las vanguardias. Intentaré
además contribuir de esta manera con la investigación del Trabajo Final del
Master como es:
Del Cuerpo Teatralizado en la
posmodernidad:
Una forma de erotismo danzado
Situándonos
en el lenguaje de la danza
Este análisis lo escribo no desde la
distancia que impone el objeto de estudio: sea éste el desconocimiento de lo
que significa danza contemporánea neo expesionista o posmoderna y su relación
con el lenguaje donde tiene su origen.
Por el contrario, en mis estudios de
especialización en composición coreográfica en la Folkwang Hochschule
Essen, conviví durante cinco años con esta experiencia de movimiento y de
lenguaje, y pretendo desde esa ubicación reflexionar desde el adentro de una
experiencia tan intangible que dificulta siempre su comprensión. Particularmente
la coreógrafa más emblemática de este estilo
de danza; Pina Bausch[1] y sus discípulos, fueron mis maestros y
mayores referentes. Por ello, ahora, distendido el tiempo para volver a los
orígenes y no olvidar en el sentido de síntoma
Nietzscheano (y permítame esta metáfora), acercarnos a una
relación que propongo como disertación
o problema como es la danza como
experiencia artística: que me distancia y que me aproxima a esta afirmación.
Quiero ahora proponer un paralelismo con
las vanguardias en la danza, particularmente con el movimiento expresionista
alemán liderado por Kurt Jooss, Rudolf Von Laban y Josehf Leeder. No siempre en
todas las artes las vanguardias han acaecido históricamente de la misma manera.
Los focos esenciales de las vanguardias de la danza se dan en dos culturas muy
disímiles como son Alemania y Norteamérica, pero centraré el análisis en Alemania
por ser el país que detonó dos guerras mundiales y que configuro a través del
sentido de las emociones un constructo muy complejo sobre lo terrible de la
realidad, en una incesante exégesis de las angustias, tal es el ejemplo de la coreografía
La Mesa Verde de Jooss en 1932: Obra donde alrededor de una gran mesa,
muchos hombres con máscaras grotescas simbolizando los políticos determinan el
destino de la humanidad envuelta en una gran guerra. Particularmente la ruptura con la modernidad
fue establecer un espacio reflexivo donde gestar la las emociones del hombre
contemporáneo dentro de un ámbito tan experimental donde la creación en danza se podía definir como
una investigación productora de conocimientos más allá de los afectos en
constante denuncia de lo social y lo político.
Con la danza expresionista observamos que
se da un proceso de teorización del movimiento muy importante a través de la
kinetografía o escritura del movimiento instaurado por Laban, igualmente define espacialmente las múltiples
direccionalidades del cuerpo en el espacio (Icosaedro). Es decir que la conceptualización
del movimiento se convierte en un proceso científico cuando se plantea al
cuerpo sumergido en un icosaedro imaginario y se determinan los planos del
mismo ya en relación a una dirección movible. El más puro sentido de la lógica
espacial del adentro y el afuera: conciencia y autoconciencia. La conceptualización
en las vanguardias expresionistas revitaliza la idea y le es vital su
encarnación como movimiento. A diferencia del arte conceptual en la plástica
que busca su exterminio. Cuando reflexionamos sobres las prácticas, en esencia
tengo que plantearme que el arte de la danza o mejor dicho ninguna producción
de arte esta exenta de conceptos. La definición de arte conceptual entendida
como una forma de etiqueta quizás define con mayor puntualidad es que estamos
frente a las obras visuales como una propuesta de desmaterialización y apología
de la idea. Es decir, como la obra que
nos mira desde el adentro, desde la misma conciencia.
En los años sesenta en Alemania, tres
mujeres: Susan Linke, Reinhild Hoffman y Pina Bausch quienes retomando las
bases del expresionismo y ya ahora categorizadas como neo expresionismo
acentuaran la conceptualización del movimiento desde el habla. El idioma alemán
declina y el verbo principal se coloca al final de la oración cuando esta
subordinado a esta, con ello quiero enunciar además un principio antropológico y es que se baila
como se habla, por ello las secuencias corporales o danzadas están
caracterizadas por una acentuación del movimiento al final de la estructura
coreográfica y esto se da como una repetición del verbo. Para mi no existe una
relación más conceptual que ésta en el movimiento, no obstante y diferenciándolo
del arte conceptual tradicional, en la danza se materializa la acción como
cuerpo en movimiento en un espacio y frente a un público
Bausch instauró en sus procesos creativos
un complejo sistema de preguntas, una forma de generar una problemática que
elaboraba con sus bailarines como
metodología para improvisar con
sus cuerpos. De su nutrido grupo de
interpretes creadores y provenientes de
múltiples nacionalidades, adicionaba a sus procesos las respuestas
provenientes de visiones culturales
diversas, logrando de esta manera
crear un sistema meta cultural
del cuerpo teatralizado, integrando
un nuevo cultivo o cultura de la diversidad del movimiento expresivo
ausdrückbewegung[2].
Apuntando a una posmodernidad donde la
interpretación es una comprensión de lo global y lo diverso, en plena
independencia creadora y de conceptos.
Joseph Margolis nos deja como reflexión dos concepciones
importantísimas para interpretar al arte y es la referencia y la predicación.
Se entienden que ambas concepciones responden a un momento histórico
determinado y a un colectivo determinado, esto nos hace plantear la idea que la
obra de arte está permeable a ser reinterpretada en el tiempo. De esta manera deja abierta también otra
hendija por donde apreciar la carga intencionada del artista por encima a las
de las reglas o convenciones del extensionalismo, Margolis da una fuerte
importancia al intensionalismo del creador. Cuando tomo el ejemplo de Pina
Bausch, me apego a esa teoría de la intencionalidad producida en un momento
determinado y con un colectivo determinado. Con esto se entiende que la
realidad y el pensamiento están imbricados como una forma de unidad inexorable.
Por otro lado el valor de la historia, nos sitúa en la idea que la obra es
historizada. Kurt Jooss con su obra La Mesa Verde fue un visionario que se valió
de su momento histórico para anunciar el advenimiento de una segunda y terrible
guerra. Me hace pensar que para Margolis el pensamiento es modificable y
cambiante. Lo intencional es lo cultural, esa esfera o trozo de historia que
posee cada creador cuando reinterpreta el mundo. Digo esfera porque al llamarlo
cambiante y modificable es una suerte de esfera epistémica. Intencionalidad es
también intensionalidad porque en la intención estamos de cara o en cara de lo
cultural y en la intensión están los pensamientos, la energía de la creación,
el ausdrückbewegung de la danza. Si bien el acto de observar la danza ha
generado en grandes pensadores la inquietud de dialogar con ella desde la
palabra como una prolongación del movimiento, la expresión de lo indecible no
deja de ser un acertijo de múltiples interpretaciones y nos ubica en la gran
paradoja de comprender que nombrar la danza tiene el pecado de limitar la trascendencia
de su configuración. Es decir lo que Hegel denominó el mundo invertido. Hablar
desde la experiencia real para comprender el mundo ideal.
En este
adentro y afuera del movimiento, la danza recurre al gesto y se construye un
nuevo tramado de significaciones como nuevo paradigma y como respuesta al
sentido clásico de la modernidad. Dice Paul Ricoeur que la historia de la metáfora esta sostenida sobre una paradoja histórica.
Sobre esto quiero señalar que Ricoeur le da a la metáfora un valor de consenso
que es lo necesario para generar las referencias. Igualmente me atrevo a
inferir que en muchos casos la metáfora del movimiento no se construye desde
una pre configurada metáfora del texto, Sino que se transfigura en una especie
de creación de movimientos metaforizados que tienen su propia autonomía y que
el acto del creador es ir captando cada impulso motriz a la par de ir creando
la nueva abstracción de la metáfora. Ante una metáfora del texto, la
significación no es el resultado de las significaciones del texto, sino del
movimiento que es una metáfora transformada. La danza entonces podré atreverme
a decir que es la transformación de una metáfora figurativa en otra metáfora
abstracta donde el sentido cobra valoración en el silencio del movimiento y del
espectador que la observa. La metáfora de la danza esta mucho más allá de la
metáfora del texto porque destruye el horizonte lingüístico, quizás en términos
semánticos.
Anexo video en versión blog. De una propuesta que realicé el pasado año a propósito de una interpretación del texto teatral La Cantante Calva de Egene Ionesco.
Bibliografía.
Eckerle, Christine,
An Introduction to Kinetography Laban, Folkwang Hochschule, Essen, 1997.
Hoghe, Raimund,
Pina Bausch Tanztheatergeschichten, Suhrkamp Verlag, Frankfurt, 1986.
Joseph Margolis PLACING ARTWORKS—PLACING OURSELVES.
Archivo pdf
LacLaban, Rudolf Von, Modern Educational Dance,
Verlag, Munchen, 1985.
Ricoeur,
Paul. Del texto a la acción, Fondo
de Cultura Económica, Buenos Aires, 2001
.
Ricoeur,
Paul. El conflicto de las interpretaciones. Ensayos de
hermenéutica, 3 volúmenes: I. Hermenéutica y psicoanálisis, II. Hermenéutica y
estructuralismo, III. Introducción a la simbólica del mal, Asociación
Editorial La Aurora, Buenos Aires, 1976


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